Cuando uno es profesional, se nota. Con motivo de las fiestas del Carmen, en el madrileño barrio de Chamberí, han tenido lugar varios conciertos en la plaza homónima.
Un de ellos estuvo protagonizado por la banda Tam Tam Go! Los hermanos campillo, junto al resto de la banda, ofrecieron hora y media de música en la que repasaron sus clásicos con muy buen sonido y complicidad bajo la pérgola de la plaza.
Y Nacho Campillo lo dio todo apenas diez días después de ser operado de dos hernias. A pesar de los dolores aguantó sobre el escenario con pundonor, demostrando una enorme profesionalidad. Sólo al final redujeron los bises a un único tema, el clásico "Espaldas mojadas", pero no se le podía pedir más a Nacho.
Música de calidad, perfectamente interpretada por unos tipos que, además de ser muy buenos músicos, son unos tipos majísimos. Un gusto siempre disfrutar de sus conciertos y su aprecio.