Ramoncín en Vallecas. Madrid, julio 2026

Sacar fotos en un concierto no es fácil. Hay intérpretes que se mueven demasiado y otros que no separan la cara del micrófono ni aunque les dé calambre. A veces hay una luz demasiado intensa y otras unas luces que son una locura. Y también está el humo que sueltan muchas veces, que dificulta mucho la visión.

Y luego está Ramoncín, al que sacar fotos es una problema. ¡Pero un BENDITO problema! Ramón se mueve, con pausa. Posa, mira, hace gestos sintiendo la música, es cómplice con sus músicos.

Si a eso le unes una banda de excelentes músicos que disfrutan un montón, y unos técnicos que hacen muy buen trabajo te encuentras con que todo está a favor de la fotografía.

Si normalmente saco entre 350 y 900 fotos en un concierto para acabar seleccionando entre 40 y 90 buenas, con Ramón me encuentro con que de 600 fotos hay 140 buenas. Y eso después de un difícil cribado.

Como siempre, es un gustazo disfrutar de los conciertos de este estupendo artista y su magnífica banda; y poder dar rienda suelta a mi cámara.

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