Pues resulta que acudí a Arenas de San Pedro, en Ávila, porque me había enterado de que tocaban los chicos de OBK, y cuál fue mi sorpresa que me encontré con que también actuaba La Guardia.
Una estupenda sorpresa ver a Manolo, Carlos, Paco, Javi y Ezequiel dispuestos, como siempre, a darlo todo sobre el escenario. Y así fue, el patio de armas del castillo del Condestable Dávalos estuvo lleno hasta las almenas de un público que disfrutó a tope de los temazos de esta banda y del buen rollo que transmitieron con su complicidad tanto entre ellos como con el propio respetable.
Un gusto siempre disfrutar de su música, poder retratarles y, sobre todo, contar con su amistad y aprecio.Escribe aquí tu párrafo